jueves, 11 de julio de 2013

Aferrada a un amor




No pasa mucho tiempo y sales corriendo a sus brazos, como si creyeras que nadie mas podrá ofrecerte un mayor y mejor cariño. Crees ciegamente en cambiar, que se dará cuenta que nadie lo va a querer como lo quieres tu, te esfuerzas tanto para hacerlo feliz que no te percatas de que tu no lo eres.

Yo te veo desde mi rincón sin mas consejos que darte porque ya te los he dado todos. Me angustia pensar que perderás la frescura de tu sonrisa y la fe para empezar de nuevo, me preocupa que sigas esperando un milagro que no llegará jamás.

Y es que cuando nos enamoramos o por lo menos creemos estarlo, algunas veces tergiversamos nuestra realidad hasta el punto de perdernos en un fantástico y alucinado mundo, en donde diariamente nos inyectamos dosis de amnesia selectiva; olvidamos las faltas, las ofensas, el desinterés y el desamor, ningún detalle por mas doloroso que fue parece tener tanta importancia cuando te aferras a una persona y a un sueño. Pero cuando ese sueño se convierte en pesadilla, Por que siempre es tan fácil despertar con el saldo final de un corazón roto?


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